13 abril 2008

Por qué NO tomar ciruelax

El día de hoy quiero dar a conocer una historia real. El día de hoy romperé el silencio. El día de hoy les contaré de cómo me sentí después de haber tomado ciruelax...
Bueno, todo comenzó un miércoles, era un día normal como cualquier otro hasta que, de pronto, pensando y pensando hueás (como de costumbre), me dije ‘’Kalu, no hay cagado hace 4 días... qué extraño’’ (la verdad no sé qué tan raro era eso si yo fui estítica toda mi infancia). Seguí pensando para buscar una solución y decidí tomar una sal de fruta disfruta (esa que sirve para comer cualquier cosa) para ver si, a lo mejor, me daban ganas de cagar... pero no fue así. (nótese que la sal de fruta es para la acidez y esas cosas... no sé por qué chucha pensé que me podía llevar al baño). Yapo, seguí pensando y se me ocurrió mandar a mi papá a comprar ciruelax. La cosa es que me tomé la pastilla altiro y dije ‘’ah, la hice de oro. Cago en la noche’’. Al otro día, me levanté para ir al colegio y me fui a duchar. Mientras me duchaba, me percaté de que no había ido al baño en la noche y, en ese preciso momento, me dio un retorcijón (quizás fue psicológico). Ya, me fui al colegio y tocaba lenguaje (no sé en qué influye que diga la asignatura pero me gusta dar detalles imbéciles) y mientras hablaba sentada en la mesa (otro detalle imbécil), me dio otro retorcijón! Y pucha, pensé lo peor ‘’Kalu, te vai a cagar en el colegio, qué hacemos’’ (acostumbro a hablarme en plural para no sentirme sola) y no sé, fue atroz. Antes de que tocaran para recreo, fui al baño porque estaba vacío y así nadie sabría quién lo dejó hediondo (en el caso hipotético de que defecara con olor fuerte). Y como no soy muy vergonzosa con ciertos temas, conté altiro a mis compañeros que estaba que me cagaba y así amenizaba un poco la cosa y me reía de mi desgracia de querer cagar en el colegio, ya que, con cuea hacía pipí. Incluso, es más, para mi, la única utilidad del baño del colegio es que te podís ver en el espejo...
Continuando, fui al baño, me miré al espejo (recuerden, la utilidad) y dije ‘’no podís cagar aquí.... qué pasa si da para media hora o más? Aparte, debe ser un retorcijón chico. Podemos aguantar’’ (porque me hablo en plural. Ah, ya lo dije) y me fui po.
Cuando terminó el recreo, tocaba religión (otro detalle sin importancia) y estábamos en la sala de video viendo ‘’Los Coristas’’ (y a quién le importa?) y ahí me dio un dolor de guata terrible, te-rri-ble. En ese momento dije ‘’no puedo más. Tengo que ir al baño’’. Y no sé, habré dicho esa frase unas 7 veces y nunca iba a cagar porque cagar en el colegio te puede arruinar la imagen. Después dije ‘’ay, pero si voy en cuarto medio. Me voy este año’’ y fui de nuevo, para luego regresarme. La hueá es que no sabía qué hacer, así que llamé a mi papá a las 10:30 de la mañana para que me fuera a retirar porque estaba que me cagaba. Literal. Hueón, estaba tan pálida, mordía el confort, mordía las mesas, mordía mi celular y hasta hice posiciones acrobáticas para que se me pasara el dolor (en realidad sólo me ponía en cuclillas. Quería exagerar un poquito). Mi papá no llegaba nunca el ahueonao y yo estaba desesperada, mientras mis compañeros me tiraban confort y se reían de mi desgracia. Fue el peor día escolar. Ya, hasta que llegó mi papá. Me fue a buscar un auxiliar y yo salí disparada con mi mochila porque ‘’ni cagando’’ (qué irónico) dejaba pasar más tiempo. Ya, la hueá es que cuando voy saliendo el inspector me dice ‘’que te vaya bien en el registro civil’’ y yo pensé ‘’supierai que voy a cagar viejo culiao’’, pero en realidad le dije ‘’sí, sí, gracias :D’’. Tomé a mi papá de la mano y le dije ‘’vámonos hechos un peo’’ (qué irónico nuevamente). Ya la hueá es que no llegábamos nunca a la casa y le decía a mi papá ‘’mentira que me voy a cagar. Papá me estoy cagando. Papá apúrate. Papá se me va a salir, no puedo más.’’ Yapo, llegué a la casa , me encerré en el baño media hora y cagué la vida entera, lo juro. Y fue en ese momento que descubrí que nunca trabajaría en una morgue.
Bueno, después volví súper digna al colegio (tipo 2 de la tarde) y orgullosa de mis heces.
Estaban todos cagaos de la risa y hasta me felicitaron por mi logro, mi gran hazaña.
Me sentí tan halagada que decidí contar mi historia delante de todo el curso y del profe, así como la vez que conté que me había hecho pipí, fui al baño, me saqué el calzón y lo guardé en el blaiser o la vez que conté que me perdí en un local y después me fui a otro local, después volví al de inicio e hice organizar un círculo a mi alrededor para contar que mis amigos me habían dejado botada (y en realidad siempre estuvieron en el baño, sólo que yo no me di cuenta). Pero bueno, esas son otras historias que quizás algún día comentaré aquí.
Un abrazo afectuoso, Kakalu (llámenme así)

8 comentarios:

canyoueraseme dijo...

qhajahajaj muy chistosoooo
me re 'cague' de la risaaaa

Marco dijo...

jajajajja xD buenisima historia

gil dijo...

jejejeje estas loca!!! Me identifique tanto. ufff

Camilo Cofré dijo...

jajajajajajaajajaj ctmmm perfectoo wn justo estoy cagando :D

hellen veramendi dijo...

PTM!!!! Eres un cage de risa jajajajajjjajajjajjaaj que buena!!!
Saludos

Francisco Orellana dijo...

No se como llegue a ver esto!!! Pero bueno muy divertida historia, tienes mucha gracia para contar tus desgracias, porque me re-cague de la risa xD

Ðianita Camila dijo...

Jajajajaj me reí mucho !!!

elchiquillo dijo...

JAJAJAJAJA NO-TA-BLE.
Es que cagar en la colegio, o en la U, es tema... Yo igual lo hago pero cuando entra alguien me paro y me pongo de frente al guáter para que el acompañante de la cabina de al lado piense que estoy meando (con olor a mierda, porsupuesto) me reí, te sigo!